miércoles, 19 de noviembre de 2014

¿Cuál es el mejor estilo para estar en forma?, Crol (libre)...



Crol (estilo libre)

Se le considera uno de los favoritos porque es con el cual se nada más rápido al tener un ritmo de movimiento constante.

El crol es el estilo más popular entre los nadadores, sea en las piscinas o al aire libre.
Con el crol se utilizan la mayoría de los músculos del cuerpo, aunque hay mayor concentración de esfuerzo en los glúteos, los abdominales, hombros y espalda.

Es el estilo donde se pueden encontrar una mayor cantidad de variantes en los tipos de coordinación. Por ejemplo, en la respiración que puede ser cada ciclo de brazos (se respira cada dos brazadas), bilateral (se respira cada tres brazadas) o cada dos ciclos (se respira cada cuatro brazadas). Otro ejemplo sería la sincronización entre los brazos y las piernas.

En todos los estilos de la natación es muy importante tener conciencia, al menos al principio, de la respiración. En el estilo de crol se toma aire, se inhala, por la boca, al girar la cabeza a un lado, y se expulsa el aire, se exhala, bajo el agua. Es muy recomendable aprender a respirar por los dos lados, cada 3 o cada 5 respiraciones, ya que si nos limitamos a respirar siempre por el mismo lado se puede llegar a generar una descompensación de la columna. 


La velocidad con la que se nada determinará el nivel de trabajo cardiovascular que se logre, aunque un buen nadador puede quemar alrededor de 100 calorías cada 10 minutos, un promedio que supera lo que se logra trotando.

Para el estudio de la técnica del estilo crol, autores como Maglischo, Costill o Richardson, analizan la mecánica del estilo describiendo las diferentes posiciones y movimientos del cuerpo en las siguientes partes: La posición del cuerpo, la respiración, la acción de piernas y brazos y la coordinación del estilo completo.


Técnica estilo libre - 10 puntos importantes

sábado, 15 de noviembre de 2014

Natación terapéutica...



En los últimos años se ha visto incrementado el número de recomendaciones por parte de los profesionales de la medicina para las más variadas terapias, patologías y dolencias. Algunas de ellas son:



  • Asma.
  • Molestias musculares y articulares.
  • Hernias de disco, lumbalgia o pinzamientos.
  • Estrés.
  • Estimulación precoz.
  • Ayuda en dietas de adelgazamiento controlado.
  • Discapacidades físicas y motoras.
  • Autismo.

Hacer ejercicios en el agua permite una libertad de movimientos que no da el trabajo en seco. El agua permite hacer movimientos y posturas que no se pueden lograr fuera de ella. Y los ejercicios en el agua tienen buenos efectos psicológicos, porque la persona está en un ambiente lúdico, a cierta temperatura, y eso hace que se relaje. 



Las posibilidades de la rehabilitación en el agua son muy grandes, y abarcan a muchas patologías. Personas con parálisis cerebral, miopatías graves, incluso autistas pueden beneficiarse de la práctica de la natación, eso sí, siempre bajo control médico. 



La práctica regular de este deporte hace que los músculos respiratorios adquieran elasticidad y movilidad. Los pulmones son capaces, consecuentemente, de tomar mayor cantidad de aire, con lo que también las células del cuerpo se benefician con un mayor aporte de oxígeno. 
La expulsión de los gases de desecho al espirar resulta también mas eficiente. Los pulmones son órganos elásticos que dependen, para un buen funcionamiento, de la capacidad de contracción y expansión de los músculos de la pared torácica. Estos músculos adquieren fortaleza y trabajan con mayor efectividad en respuesta a un ejercicio efectuado de manera regular.

Natación terapéutica

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Nadar tiene sus beneficios, ¡conócelos!



La natación es uno de los deportes que pueden practicar la mayoría de las personas sin tener en cuenta la edad ya que dentro del agua se tiene un bajo impacto sobre las distintas partes de nuestro cuerpo, reduciendo al máximo la tensión de los huesos y las articulaciones.

Los beneficios de practicar la natación:

Al contrario de lo que algunas personas creen, la natación puede ser practicada de muchas formas diferentes y adaptarse a las necesidades individuales de cada persona. Esto se puede ver ya en casi todas las piscinas con la realización de nuevas actividades dirigidas por profesionales, muy diferentes a los clásicos cursos de aprendizaje. Un ejemplo de ello son los cursos para bebés, mujeres embarazadas, personas mayores, etc. Además, en los últimos años la variedad en el tipo de ejercicio se está ampliando con actividades terapéuticas, por ejemplo, para la compensación de desviaciones la columna vertebral, o enfermedades cardíacas, y muchas otras.



Otra de las actividades que cada día gana más adeptos en las piscinas es el Aquagym, cuya actividad, además de divertida, aporta multitud de beneficios tanto físicos como psíquicos e ideal para personas adulto mayores.

Todos los deportes aportan beneficios sobre la salud, siempre y cuando se practiquen de forma adecuada. Sin embargo, la natación tiene unas características especiales que no poseen otros tipos de ejercicios aeróbicos. Algunos de estos beneficios son:
  • Aporta una increíble resistencia cardiopulmonar.
  • Estimula la circulación sanguínea.
  • Ayuda a mantener una presión arterial estable.
  • Reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
  • Desarrollo de la mayor parte de grupos musculares.
  • Fortalece los tejidos articulares previniendo posibles lesiones.
  • Facilita la eliminación de secreciones bronquiales.
  • Mejora la postura corporal.
  • Desarrolla la flexibilidad.
  • Alivia tensiones.
  • Genera estados de ánimo positivos.
  • Ayuda a mejorar estados de ansiedad y aliviar síntomas de depresión.
  • Relaja la excesiva tonicidad muscular de la tarea diaria.
  • Estimula el crecimiento y el desarrollo físico-psíquico.
  • Mejora el desarrollo psicomotor.
  • Favorece la autoestima.
Algunas recomendaciones:

  1. Hacerse un examen médico antes de comenzar la actividad física para estar seguro que se puede practicar este tipo de ejercicio. El médico nos recomendará el tipo de ejercicio que necesitamos y la intensidad de éste que podemos realizar.
  2. A cada edad le corresponde una temperatura del agua y del ambiente; para los bebes será distinta que la de los adultos.
  3. Hidratarse correctamente para evitar problemas de piel.
  4. La constancia es muy importante para lograr beneficios a largo plazo.
  5. No tenga prisa ni supere sus límites, no se trata de correr, todos tenemos un ritmo.
  6. Ser pulcro con la limpieza y el aseo personal para evitar infecciones y sobre todo siga todas las recomendaciones higiénico-sanitarias y las reglas de la piscina donde vaya a ejercitarse.